sábado, 29 de noviembre de 2014

Las muertes más absurdas de la historia



 Desde Wikihistoria os traemos las muertes más absurdas de la historia



François Vatel (1631-1671)
Quizás la muerte más estúpida de la Historia es la de François Vatel (1631-1671), cocinero de Luis XIV. Horas antes de que comenzara una cena para 2.000 personas, el inventor de la crema chantilly se atravesó el corazón con una espada. ¿La causa? No pudo afrontar que el marisco llegara a su cocina con retraso.

Tennessee Williams (1911-1983)
El genial dramaturgo Tennessee Williams (1911-1983) murió en su baño cuando, tratando de abrir con la boca un bote de pastillas, el tapón finalmente salió disparado hacia su garganta y lo asfixió.

Atila
Y que me dicen de Atila, que estaba tan borracho en su noche bodas que no se percató de que sangraba profusamente por la nariz. Al día siguiente amaneció ahogado en su propia sangre.

Antonio Gaudí (1852-1926)
Falleció a los 74 años cuando al cruzar la Gran Vía barcelonesa fue arrollado por un tranvía que circulaba a una velocidad más bien ridícula.

Jean-Baptiste Lully
Éste estaba dirigiendo su orquesta marcando el ritmo con su batuta. En aquella época (1687) la batuta del director de orquesta era un pesado bastón con el que se golpeaba el suelo. En un fragmento difícil, Lully se enfadó tanto con sus músicos y golpeó el suelo con tanta furia que en su arrebato de cólera se golpeó el pie con el bastón, se le infectó, se le engangrenó y la broma lo llevó a la tumba.

Isadora Duncan (1927)
Estrangulada por su bufanda que se había quedado enganchada entre los radios de la rueda de su coche.

Hans Steininger
El austríacoque vivió en el siglo XVI, se hizo famoso por dejarse crecer la barba más larga del mundo (de casi un metro y medio) y por morir a causa de ella. Un día de 1567, cuando huía del incendio que se declaró en la ciudad donde vivía, Hans se olvidó de enrollar su barba, la pisó, perdió el equilibrio y al caer se rompió el cuello.


Adolfo Federico
La glotonería del rey sueco fue su perdición: en 1771 falleció a la edad de 61 años debido a un problema digestivo que le sobrevino tras comer una cena pantagruélica y repetir catorce veces su postre preferido: relleno de mazapán y leche.

Esquilo
A Esquilo el oráculo le vaticinó que moriría aplastado por una casa, por lo que decidió residir fuera de la ciudad. Curiosa, y trágicamente, falleció al ser golpeado por el caparazón de una tortuga, que fue soltado por un quebrantahuesos (Águila) desde el aire.

Christine Chubbuck .
La periodista estadounidense encontró una manera extraordinaria para subir la audiencia del canal donde trabajaba. En 1974, a los ocho minutos de programa, la reportera dijo: "Para mantener la política del canal 40 de ofrecerles lo último en materia de sangre y entrañas, aquí tienen otra primicia: un intento de suicidio". A renglón seguido, Chubbuck sacó un revólver y se disparó en la cabeza.

3 comentarios:

Publicar un comentario