viernes, 3 de octubre de 2014

¿Qué es la Arqueología?

Por lo general las personas sentimos gran atracción por los tesoros de nuestro pasado, los grandes descubrimientos y los enigmas que rodean y envuelven de un velo de misterio a la historia del ser humano. Gran parte de ese pasado se encuentra enterrado bajo, nuestra propia ciudad, habiéndose formado con el paso del tiempo, mucho tiempo hasta llegar a nuestros días como yacimiento arqueológico.

Y para recuperar ese pasado y estudiarlo se utiliza el método arqueológico que consiste en una serie de técnicas de excavación para recuperar la mayor cantidad de información posible de nuestro pasado para posteriormente estudiarlo y analizarlo. Este análisis del registro material proporciona una idea de lo que pudo ser nuestro pasado. Por tanto la Arqueología comporta  tanto el trabajo de campo (recuperar las evidencias) como el trabajo de laboratorio (estudiar esas evidencias). Quizás sea por esta mezcla actividad física de “búsqueda del tesoro” e intelectual, que despierta tanta atracción e interés general en nuestra sociedad que a menudo es distorsionado por el cine.
El objetivo de la Arqueología es conocer el pasado del ser humano a través de los restos materiales. Pero estos restos no dicen absolutamente nada en primera instancia sobre nuestro pasado. Somos nosotros quienes le otorgamos significado a partir de las evidencias y de la interpretación. En este sentido, la Arqueología adquiere un papel científico  pues consiste en recoger información que es analizada y a partir de la cual se establecen hipótesis que son contrastadas con más información (puede ser del propio yacimiento o de los restos encontrados en otro diferente). Entonces se establecen unas conclusiones que permiten hacernos una idea de cómo pudo ser el pasado.
Pero debido a la propia naturaleza de la Arqueología, este pasado se encuentra en continua revisión. Si nos encontramos en un yacimiento restos de un homínido que no conocíamos y contrasta con algunas de nuestras características nos vemos obligados a hacerle un hueco en el mapa de la evolución humana. Si aparecen restos de barcos fenicios en las costas británicas pues tendremos que reescribir la Historia. Alguien podrá pensar “oye, pero esto entonces no es ciencia porque la ciencia ofrece verdades absolutas y no deja espacio a la interpretación. 2+2 son 4 aquí en Australia y en la Luna, ahora, hace 5000 años y dentro de 3000 años”. Pues bien, ¿no es la astrofísica una ciencia? ¿Y no estamos continuamente revisando los postulados científicos sobre la gravedad, los agujeros negros, la materia oscura, el origen del universo? Cada día salen científicos que tratan de poner en entredicho la teoría de la relatividad de Einstein (léase Steven Hawkins) del mismo modo que Einstein trató de contradecir a Newton.
Por tanto, el hecho de que la Arqueología se base en cierta medida en la interpretación de los restos materiales, no le quita valor científico pues esa interpretación se basa en el análisis y estudio previo y posterior de otras evidencias, de la misma forma que trabaja la astrofísica.

Relevancia social. ¿Es realmente importante la Arqueología?

La Arqueología proporciona conocimiento por el pasado local, fomenta la identidad y el sentimiento de pertenencia a un grupo a una comunidad y permite entender la sociedad actual al ofrecer el proceso evolutivo de la sociedad dando respuestas a nuestra propia personalidad tanto individual como colectiva. Por qué somos así, cómo hemos llegado hasta este momento de nuestra Historia y cuáles han sido los factores determinantes para nuestro desarrollo social. ¿Y por qué esto debería ser importante para un persona “de a pie”, normal y corriente, con sus preocupaciones, sus inquietudes, etc.? Pues porque permite conocernos mejor. Por eso una de las tareas de la Arqueología es explicar a la sociedad el trabajo y los resultados del mismo, es decir, qué hacemos, cómo lo hacemos y por qué. 
Estoy seguro que si abres tu cartera de bolsillo, esa que normalmente llevas encima, donde guardas las tarjetas de identidad y las monedas, tienes un lugar donde guardas alguna foto de un ser querido, de tu pareja, hij@ o de ti mismo. Es inconsciente. Probablemente no les hagas ningún caso. Pero por lo general, lo hacemos porque tenemos la necesidad como personas, como seres sociales, de identificarnos continuamente con lo que somos. Los recuerdos somos nosotros mismos porque son los aspectos que han conformado nuestra personalidad actual.  Y nuestro pasado personal, nuestra familia, nuestro círculo, permite conocernos a nosotros mismos.
Del mismo modo, la Historia, ésta en mayúsculas, permite conocernos como grupo a través de los “recuerdos” en modo de acontecimientos históricos. Y la Arqueología nos ofrece un recuerdo del pasado, de nuestro pasado, a partir de la cultura material permitiéndonos establecer una relación entre lo que éramos y lo que somos. Por esta razón, en ocasiones, se utiliza la Arqueología como una herramienta política para favorecer determinadas ideologías o posturas con el fin de fortalecer una identidad nacionalista o una historia distorsionada de la realidad.
Hay muchas preguntas que nos preocupan de la Historia de la humanidad y que desde la Arqueología se trata de responder. El origen del ser humano, su desarrollo evolutivo hasta llegara a nuestra época, cómo surgió ( y por qué) el arte paleolítico, por qué pasamos de una sociedad de cazadores – recolectores a una sociedad neolítica de producción de alimentos, por qué diferentes partes del mundo tuvieron un desarrollo evolutivo semejante y cientos de preguntas que cada uno de nosotros podemos hacernos hacen de la Arqueología una herramienta social indispensable para tratar de dar respuesta a nuestras inquietudes.


Artículo escrito por Adrián Carretón, Puedes visitar su blog arqueoblog y seguirles en Twitter! @arqueoblog

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